La dermatitis seborreica al constituye un proceso inflamatorio frecuente en las zonas del cuerpo donde se encuentran abundantes glándulas sebáceas. Estas zonas habitualmente son la cara, cuero cabelludo, orejas, cuello, pecho, espalda y zona del pañal.
La costra láctea qué es el objetivo de este artículo es una forma usualmente leve y no inflamatoria de la dermatitis seborreica frecuente en los lactantes. Llegando a afectar hasta un 10% de los menores de 1 mes y que suele resolverse en los primeros 8-12 meses de vida. Aunque esta suele resolverse sin tratamiento en unas semanas, algunos casos pueden durar meses o requerir tratamiento según la gravedad de los síntomas.
Las causas de la costra láctea no están del todo esclarecidas, pero unas de las posibles causas podrían ser una reacción inflamatoria de la piel a la presencia de la flora habitual (Malassezia) en la piel de las zonas afectadas. Esta reacción inflamatoria puede cursar con periodos de brotes usualmente en épocas de frío, estrés, cambios hormonales o enfermedad. El mayor pico de actividad suele ser sobre los 3 meses de vida del lactante.
Una duda habitual entre los padres es que prueba debería hacerle para confirmar esta afectación. Pero no existe un test específico para el diagnóstico de la costra láctea y se basa en una adecuada historia clínica y el examen físico realizado por vuestro pediatra. En aquellos casos que no mejoren o que no respondan al tratamiento se podría realizar una biopsia con la idea de descartar otras patologías que cursan con sintomatología similar a la costra láctea, pero son casos muy aislados y nada frecuentes.
Y como comentamos previamente la mayoría suele resolver sola, pero en aquellos casos en los que se plantee tratamiento se podrían usar shampoos específicos para la costra láctea, realizando lavado de la zona en el baño diario y posteriormente con suavidad intentar ir removiendo poco a poco la costra láctea con un cepillo suave incluso se pueden usar los cepillos de dientes de celdas suaves para evitar hacerle daño en la piel al niño.
Otros remedios que se han usado en ocasiones y que los mayores de las familias siempre nos recuerdan son el aceite de oliva y otros aceites vegetales, así como aceite corporal para aplicarlos en la zona de la costra láctea y posteriormente realizar el mismo paso de intentar removerla con delicadeza. En los adultos con frecuencia utilizan el sulfuro de selenio o antifúngicos, pero su aplicación en la infancia debería estar prescrita por tu pediatra/dermatólogo.
Esperamos les haya gustado y les haya aportado información útil en esos momentos de dudas.